Son derechos,no es soñar.




Sueños, sueños, sueños….no dejamos de soñar,
caminamos por la vida con sueños por realizar.
Sueña quién quiere o quién puede, me cuestiono
sin cesar, no confundamos los sueños con nuestra necesidad.


Pregúntale por sus sueños a esa mujer que sostiene
en el regazo a un pequeño, pregúntale si te atreves
a clavar tu mirada, en esos grandes ojos vacios
de esperanza, vacios como sus pechos,
vacios como su vida y su alma. Tan sólo tiene a
su hijo que espera que lo amamante,
que sacie su hambre eterna, para seguir adelante


Pregúntale por sus sueños, pregúntale si te atreves,
a quien de su lado una vida le han robado,
porque alguien con un sueño, con un sueño suicida,
en busca de una vida eterna o una libertad ficticia,
aniquilaron los sueños, aniquilaron las vidas
de aquellos que creían que se puede y se podía.


Pregúntale por sus sueños, pregúntale si te atreves,
a ese hombre o mujer que quieren para sus hijos
lo que no pueden tener. Un pueblo en libertad,
donde poder trabajar y en busca de este derecho
cruzaran el ancho mar, si logran pisar el suelo,
inmigrantes les dirán ,porque vienen de otras tierras
con un sueño como pan.

Pregúntale por sus sueños, pregúntale si te atreves,
a ese anciano que soporta la más triste soledad.
Te enseña sus manos vacías, acostumbradas a dar,
un rostro curtido de penas, sus piernas cansadas
de andar por aquellos que quería, que quiere,
aunque a su lado ya no están


Saciar el hambre, vivir en paz,
tener trabajo en libertad,
disfrutar del cariño en nuestro final…
Son derechos…no es soñar.



* Alhena *

Todo por amor




Hemos compartido momentos infinitos en los que

los sueños volaban sin cesar, el mismo cielo,
el sol y la luna ,las noches oscuras, los días de atrás.
Las risas que alegren brotaban como agua fresca

de un manantial, alegrías y malas noticias porque
las penas vienen sin llamar.
Hemos compartido a partes iguales la brisa, el aire,

la ola y el pan.


Hemos compartido el mismo espacio lleno

de caricias, de besos y amor,el mismo deseo,
tu cuerpo mi cuerpo, la sed que saciamos unidos los dos.
Las cadenas que un día rompimos apostando fuerte

por algo mejor, la locura de un loco sensato al que no
le importa vivir sin temor.
Hemos compartido un mundo inventado, un mundo

de magia, fantasía y color .


Hemos compartido pasado, presente y hasta ese

futuro que aún no llegó, el mismo sentido a un
papel vacio, poema incompleto y aquella canción.
El silencio, la ausencia , la espera el encuentro

anhelado y de nuevo el adiós, nos aferramos
a lo impermanente aún sabiendo que causa dolor.
Hemos compartido la gota, la lluvia, nos hemos

empapado de esta emoción.


Estamos compartiendo trocitos de vida, trocitos

de instantes , trocitos de amor, la esperanza puesta
en un mañana aunque hay días que no se ve el sol,
la ilusión de mirar la noche y decirle a la luna
que estamos los dos, esperando que esos
trocitos se transformen en días infinitos de amor.

Alhena




El abuelo




Cada día te vistes para el paseo matinal,

la cabeza cubierta por el frío y la edad.
Traje impecable, corbata y chaleco,

el bastón apoyado, es tu fiel compañero.
Sentando en un banco, donde la vida late,

el pulso se acelera y lo que es, no es lo que era.
Alma curiosa, movediza e inquieta con la ventana

al mundo siempre abierta.
Imperturbable y sereno, contemplas la ciudad,

aquella de la que tú hablabas,
de la que comentabas y escribías,

aquella que tú mimabas y a la que tanto querías.
A su paso te miran, observan y comentan,

para hacerse la foto a tu lado se sientan.
Los niños te acarician con sumo cuidado,

sus dedos pasean por tus frías manos.
Preguntan tu nombre, no escuchan respuesta,

las risas al aire dicen lo que piensan.
El abuelo en su banco se mantiene sentado,
siempre en silencio, siempre meditando.

Venturosa vida, venturosa vejez.

Alhena


Una estrella




Tuve un sueño, un sueño por realizar,
podría haber sido una utopía, es el riesgo de soñar.
¿Quieres saber qué soñaba?
¿Me prometes que no te reirás?
Soñaba con una estrella, una estrella quería tocar.
No era una estrella cualquiera, ella era especial,

pintada de azul profundo, brillaba en la inmensidad.
Ahora estarás pensando que de mi sueño desistí,

que era algo imposible, que era algo muy pueril.

Un día, en mi camino, un ángel se cruzó.

Un ángel ? no estoy segura, pero a volar me enseñó.
A mi sueño le puse alas, a mis alas libertad,

a mi libertad la magia,la magia que permite volar.
Subí hasta el infinito, el cielo llegué a tocar,

me senté en mi estrella para poder descansar.
Me bañé de azul, de luz , de fulgor

y abrazada a ella percibí su calor.
Mi alma se estremeció con tanta felicidad

mi corazón bailaba con su alegre chispear.

Cuando siento añoranza, decido volar
y de nuevo en mis sueños la vuelvo a tocar.

Alhena


Vuelve la noche



Vuelve la noche, aliada de la soledad, cómplice
de la tristeza, compañera de mi penar.
Vuelve la sombra que la silueta de su cuerpo quiere imitar
y en el profundo silencio escucho su voz,
pero nada es verdad, no lo veo, no lo oigo, ni lo puedo tocar.

Por qué me engaña la noche, por qué conmigo quiere jugar,

si sabe cuánto lo quiero, que no lo voy a olvidar.
Cuando estaba a mi lado, la noche era pequeña,

hoy me sobran tantas horas, tantas horas de tristeza.
Las comparto con mis sueños, las adorno de recuerdos,

intento poner color donde impera el blanco y negro.

Ella no tiene piedad, no entiende de soledad,
ella tiene a la luna que los amantes adoran como a una diosa desnuda.
Su luz se quiere filtrar a través de la ventana,
quiere cubrirme el cuerpo como si fuese una sábana.
Sabe que siento frío, que mi piel está helada,

que me falta la caricia de aquella mano templada,
me falta el resplandor de una mirada amada,

ya no tengo el espejo donde yo me contemplaba.


A esa luna le pregunto si ha escuchado su lamento,
si lo ha visto llorar, si va errante por el mundo,
si no encuentra su lugar.

Le pregunto, no responde, acaso quiere ocultar
que su vida está vacía, el rumbo no logra encontrar,
porque sabe que lo quiero, que no lo voy a olvidar.

Alhena

Este poema en la voz de Ezequiel Olivary