y mi hermana me necesita.
Abrazos.
Hablo del azul del mar
de su gran inmensidad, un horizonte infinito, deseos de navegar,
tú de la blanca ola
como altiva se levanta, rompiendo en mil pedazos y que la arena arrastra.
Hablo de la montaña
diosa del caminante, laderas llenas de vida, de fuentes y manantiales,
tú tan sólo ves la cima
majestuosa en lo alto, la que quieres conquistar para humillar al de abajo.
Hablo del dulce rio
el que alimenta al pantano, el que crece con la lluvia y le da la vida al prado.
tú no ves sus claras aguas
piensas en las crecidas, cuando él pierde la calma, inunda y contamina.
Hablo del techo celeste
el que me hace soñar, el que me da la fuerza para poder avanzar,
allí dices que es el reino
donde vive tu dios, tu maestro, tu guía ,tu salvador.
Hablo de los sentimientos
del alma que hay que mimar, de las caricias y de la amistad,
tu pasión es diferente
prefieres la sexualidad, el placentero deseo con agradable final.
No usamos el mismo código, no hablamos el mismo idioma...
Entre el cielo y la tierra anda vagando un suspiro,
suspiro que encierra un deseo,
deseo que al alba deja volar
y cuando llega el ocaso lo vuelve a encontrar.
Entre el cielo y la tierra anda vagando un suspiro,
suspiro que encierra ansiedad,
ansiedad que el esfuerzo sosiega,
y la madre naturaleza calma y serena.
Entre el cielo y la tierra anda vagando un suspiro,
suspiro que encierra un dolor,
pues entre la pena y la nada, eligió la pena de amor.
Si la vida es breve como un suspiro
¿ por qué hay penas que eternas parecen?
Si todo va por la misma senda
¿ por qué hay penas propias y ajenas?
En un suspiro va el deseo, el ansia, la pena…este poema.
Alhena